18:38 | La campaña Salvemos La Oroya tiene como objetivo informar sobre la situación de esta población, utilizando una página web que alberga tres cortometrajes que retratan el problema desde distintas ópticas
(EFE).- Diversas organizaciones internacionales lanzaron hoy en Lima una campaña para salvar la ciudad minera de La Oroya, la población más contaminada de Suramérica, en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente.
Considerada por el Blacksmith Institute como la quinta ciudad más contaminada del mundo, en La Oroya, 175 kilómetros al norte de Lima, el 99 por ciento de los 12.000 niños de esta ciudad tienen niveles de plomo en sangre superiores a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
Como consecuencia, el 97 por ciento de los niños sufre deficiencias físicas o mentales relacionadas con la contaminación del aire, entre ellas malformaciones y ceguera. Otros, incluso, han muerto.
"Nosotros lo único que perseguimos es que se reconozcan nuestros derechos y que se cumplan los compromisos ambientales alcanzados", explicó en rueda de prensa la presidenta del Movimiento por la Salud de La Oroya (Mosao), Rosa Amaro, la organización que junto a la estadounidense Legacy 13 auspicia la campaña Salvemos La Oroya.
Desde que en 1922 se inició la explotación minera de la zona la población ha sido víctima de la contaminación.
Sin embargo, desde 1997, cuando entró en operación la empresa estadounidense Doe Run, los índices han alcanzado los niveles más altos, con una emisión diaria de una tonelada de dióxido de azufre, plomo y arsénico.
"En 1999 se comienza a ver el problema en su real magnitud y los datos muestran que en 2002 la tasa de contaminación es superior a la del 97", explicó a la prensa el médico residente en La Oroya Hugo Villa, tras recordar que la empresa estadounidense compró la minera bajo el compromiso de disminuir las emisiones.
Aunque el plazo para cumplir este objetivo finalizaba en 2006, Doe Run consiguió que el Gobierno peruano retrasara en sucesivas ocasiones la fecha límite, lo que llevó a los habitantes de la población a demandar al propio Estado peruano.
"El caso lo ganamos hasta el Tribunal Constitucional, que nos dio la razón, dado que el Estado había incumplido los mandatos del Estado, y esto afecta el derecho humano a la salud", explicó el abogado Carlos Chirinos durante la rueda de prensa.
Sin embargo, según explicó Chirinos, el Estado peruano no cumplió la sentencia, por lo que se elevó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos una demanda por 65 pobladores de La Oroya, que también fue fallada a su favor.
El abogado peruano agregó, en referencia a la reciente creación en Perú del Ministerio del Ambiente, que La Oroya debe tenerse como ejemplo de la política ambiental en Perú, "un tipo de cáncer que debe ser extirpado mediante una acción ciudadana clara y la creación de estrategias del más alto nivel".
En este sentido, llamó al nuevo ministro del Ambiente, Antonio Brack, a situar a La Oroya como una de las prioridades de su cartera.
La campaña Salvemos La Oroya tiene como objetivo informar sobre la situación de esta población, utilizando para ello afiches, octavillas y una página web que alberga tres cortometrajes que retratan el problema desde distintas ópticas.
El accionista mayoritario de Renco Group, propietario de la compañía Doe Run, Ira Renenrt, ha sido calificado por la Agencia Estadounidense de Protección Ambiental como "el contaminador más grande de la nación".